Ollantaytambo...pueblo mágico al pie de las ruinas.

Están siguiendo el viaje? Espero que sí!; peeeeero...como el público se renueva, les recordamos que veníamos en un tour por el Valle Sagrado de los Incas. Pasamos por Pisac, con sus ruinas, pueblo y mercado, almorzamos en un lugar de ensueño y ahora, con la panza llenísima y el corazón feliz, llegamos a Ollantaytambo.


Este pueblo se encuentra al sur del río Urumbamba y esta rodeado de montañas, sobre una de ellas estan las ruinas de igual nombre que el pueblo. A 2.792 msnm encontramos un enorme fuerte inca con terrazas sobre la ladera de la montaña, como las que vemos por todos los paisajes de esta zona de Perú.

Ni bien bajar de la van, esta vez ya con nuestro equipaje dado que hacíamos noche en "Ollanta", para dirigirnos al día siguiente a Aguas Calientes o Machu Pichu pueblo, lo primero que dijimos fue "me encanta este lugar". Un pueblito con callecitas de adoquines que aun conservan los canales de agua por donde antaño corría el agua limpia que consumía el pueblo, construcciones de adobe, los típicos colores "de aguayo" por todos lados, menos de 20 manzanas en total, con su plaza y mercado artesanal.

Lo primero fue guardar nuestras mochillas en un café que las cuidaría mientras visitábamos las ruinas. Nos esperaban algo así como 200 escalones, desde ya que de alturas irregulares, para llegar a la cima. Desde allí se puede observar todo el pueblo y la silueta del rostro de un inca en la montaña de enfrente, a la que también se puede subir luego de una larga caminata. Las ruinas de Ollanta están formadas por andenes o terrazas perfectas sobre la ladera de la montaña, que llevan a lo que fue el Templo del Sol, donde se encuentra aun un Incahuatana. Es una escultura monolítica que tenía la función de reloj solar que, en el caso de Ollantaytambo, también se utilizaba como observatorio astronómico. La intihuatana de Ollantaytambo se encuentra situada encima del Templo del Sol, al borde del precipicio.

Por suerte, nuestra guía, tenía mucho que contarnos, lo que obligaba a hacer descansos cada cierta cantidad de escalones, para revivir las piernas y saciar la sed que se potenciaba con el hermoso sol que nos acompañaba. Una vez finalizado el recorrido con la guía al llegar a la cima, dejaba tiempo libre al grupo para recorrer mas las ruinas o bajar al pueblo antes de volver a la van. Como nosotros no regresábamos con ellos, decidimos bajar por el camino largo para seguir recorriendo algo más de las ruinas y visitar el pueblo luego de hacer el check in en el hostel.

Después de hacer el check in en nuestro hostel, que no podía llamarse de otra forma que "Los Andenes", y recorrer un poco su jardín/patio interno y ver las ruinas desde nuestra habitación, nos fuimos a caminar las callecitas del pueblo. Sentirse en otra época y no poder dejar de ver cada rincón, no hay palabras para describir Ollanta y no quedarse corto. Es la parada obligatoria y perfecta antes de Machu Pichu. Aunque tengan boleto de tren para el mismo día, no dejen de calcular tener un par de horitas para disfrutar de este lugar. Llegamos a la plaza y probamos nuestro primer Pisco en Perú sentados en una mesita en la vereda frente a la plaza del pueblo, para luego volver al hostel, bañarnos antes de cenar. La cena fue en el altillo de una casita, con una vista espectacular y atendidos por el hijo de los dueños, que cocinaron en la cocina de su casa los platos deliciosos que el adolescente nos subía por la empinada escalerita de madera.

Al día siguiente, después de un rico y nutritivo desayuno como Perú nos tiene acostumbrados, nos tomamos un Moto-taxi para llegar a la estación de trenes (que desde ya no estaba muy lejos) y que en menos de 2 horas nos dejó en Aguas Calientes.


**No te olvides que podés pedirnos este viaje o el que gustes a morellaviajesrock@hotmail.com**


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José Cubas 3460

Capital Federal, Bs. As.

morellaviajesrock@hotmail.com

 

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