Isla de Sol, Comunidad Yumani

Después de la travesía para llegar a esta Isla del lado boliviano del Lago Titicaca, lo primero fue encontrar nuestro hospedaje. No fue fácil! ya que en la isla hay angostos caminos peatonales que se cruzan entre sí o terminan frente a alguna escalera de una casa por la que hay que pasar para seguir, y solo algunos (o parte de algunos) están marcados en Google Maps. Escaleras arriba, abajo, giros en ambas direcciones y llegamos a nuestro hermoso hospedaje con una vista fantástica.

Para que tengan en cuenta, el acceso a la isla suele hacerse por el puerto norte, donde se encuentra la Comunidad Challapampa. Aquí hay poquísimos hospedajes; pero lo que se recomienda es bajarse en el puerto norte, y caminar hasta el puerto sur. Ya sea si van por el día o si van a pasar la noche a la isla. En el puerto sur, se encuentra la Comunidad Yumani, donde se encuentran concentrados los hospedajes y casas de comidas. Es la punta de la isla más cercana a Copacabana. Las lanchas salen de Copacabana por la mañana, pasan por el puerto sur y continúan hasta el puerto norte. Luego salen por la tarde desde el puerto sur hacia Copacabana, son dos salidas por trayecto.

Imaginarán que después de caminar por una ruta al sol por más de 3 horas, sin haber comido nada, potenciado todo por el estrés de la situación y miedo por momentos, solo queríamos llegar a nuestro hospedaje, bañarnos y luego pensar en la isla en sí. Así que nos bajamos en el puerto sur.

Luego de acomodarnos en el hospedaje, salimos a caminar (nuevamente; pero esta vez por puro placer) y a buscar donde comer algo. Ya había pasado hacía rato el horario de almuerzo, así que decidimos comer bien, recorrer lo que pudiéramos y volver al hospedaje para no salir más. Seguíamos preocupados por nuestro regreso a Puno, con lo cual decidimos que al día siguiente, luego de desayunar, bajaríamos al puerto para subir en la primer lancha municipal que saliera a Copacabana y averiguar el estado del micro o, si fuera necesario, otra forma de llegar a Puno.


La isla es bellísima, la inmensidad del lago te deja con la boca abierta en toda su extensión y, ciertamente, hubiéramos conocido mucho más de no ser por el percance y gran retraso consecuente que tuvimos para llegar. Estábamos agotados y todo era subidas y bajadas, lo que se hizo más pesado luego de nuestro almuerzo híper tardío. Decidimos no seguir caminando hasta el extremo norte, ya que de puerto a puerto son unas 3 hs de caminata, estábamos muy cansados y ya caía el sol, además de un leve llovizna. Además, seguía latente el temor por lo que iba a ser la vuelta a Puno del día siguiente.

Si esto no hubiera pasado, conocer en profundidad la Isla es algo que hay que hacer. Cuenta la leyenda que en esta isla, Manco Capac y su mujer, Mama Ocllo, iniciaron la dinastía Inca y desde allí partieron a fundar Cuzco. Es por esto que se pueden encontrar y visitar distintas ruinas de templos, sitios arqueológicos, la llamada Roca Sagrada, descansar en la playa del centro de la isla... en fin... mucho por hacer si no se perdió toda la energía caminando por una ruta...


Volvimos al hospedaje a disfrutar la vista desde allí y no nos perdimos el amanecer a la mañana siguiente. Luego de descansar un rato más, bajamos a desayunar una delicia hecha en el momento por la dueña del lugar y bajamos con todo hasta el puerto para asegurarnos lugar en la primer lancha que saliera a Copacabana.


Lo logramos, amplia diferencia con el viaje de ida, lo pudimos disfrutar, el Lago Titicaca es espléndido. Ya en continente, desde ya que lo primero que hicimos fue ir a la agencia de micros que teníamos contratada. Nos decían que el micro iba a salís; pero que estemos antes porque iban a unir dos destinos con la gente que se fuera presentando. Con esa info, caminamos un poco por Copacabana, conocimos su plaza e iglesia y con detenimiento, todos los pintorescos locales de artesanías que hay sobre la calle que termina en el puerto. Luego de almorzar, hicimos algo de tiempo sobre las orillas del lago y nos fuimos tempranito (por las dudas) a la agencia que era punto de salida del micro.

Finalmente, el micro salió más tarde de lo previsto, viajamos de noche con miedo de que pase lo mismo que a la ida y tuviéramos que caminar de noche y con frío. Nada pasó, hubo aplausos al llegar a Puno, donde fuimos directamente al hotel donde solo nos quedaba dormir, desayunar y salir para el siguiente destino: Arequipa.


**Para hacer este o cualquier viaje no dudes en consultarnos!!!

morellaviajesrock@hotmail.com**

3 vistas

José Cubas 3460

Capital Federal, Bs. As.

morellaviajesrock@hotmail.com

 

  • Blanco Icono de Instagram
  • facebook