Anécdota Isla del Sol: nuestra travesía para llegar...

La parada en Puno fue para visitar islas: las Islas de los Uros y la Isla Taquile (las entradas anteriores de este Blog) y la Isla del Sol, único punto de Bolivia que íbamos a conocer en este viaje, por una cuestión de tiempos.

Todo estaba perfectamente planeado, teníamos nuestro pasaje en micro ida y vuelta de Puno a Copacabana y allí tomaríamos una lancha pública hasta la Isla. Luego de todo un día allí y una noche, al otro día saldríamos en la segunda lancha, para aprovechar bien el tiempo y el bus salía de regreso a Puno por la tarde. Peeeeero, quedó demostrado que mucho plan igual puede venirse abajo con "sorpresas" en el viaje.


Nos armamos una mochilita pequeña cada uno y dejamos las grandes (menos mal!) en el hotel en Puno al que volveríamos al regreso y nos fuimos bien temprano a tomar el bus que nos iba a dejar, luego de unas dos horas y media, en Copacabana. Al poco tiempo de estar en viaje, el micro se detuvo. Luego de un rato de estar allí, los pasajeros empezaron a molestarse, veíamos por la ventanilla que debíamos cruzar un puente; pero que había un grupo reducido de personas que no dejaban pasar. Eran tan pocos que pensamos que en cualquier momento se movían y seguíamos viaje; pero no! El chofer comenzó a decirnos mensajes diversos de parte de la empresa, no aseguraban cuando arrancaría el micro de nuevo hasta que nos dijeron que cruzáramos caminando y que otro micro nos iba a estar esperando unas 10 cuadras más adelante. Decidimos finalmente hacer eso ya que si seguíamos allí perderíamos el barco a la isla ya que el último salía a las 14hs.

Descubrimos 3 cosas: primero lo fantástico de haber llevado mochilas pequeñas, vimos gente con bolsos enormes y valijas, segundo que del otro lado del puente la gente, que era bastante mas y no llegamos a ver hasta cruzar un poco, había hecho literalmente una montaña de piedras al final del paso, con lo cual claramente no había chance que el micro cruzara y, por último; pero para nada menos importante, que a las 10 cuadras (imposibles de medir dado que no había cuadras en si, se trataba de una ruta rodeada mayormente por la nada misma y alguna que otra casita perdida) no había ningún micro sino que finalmente encontramos a alguien de la empresa luego de caminar 3hs, sin parar y éramos los primeros en llegar, por una ruta sin nada alrededor, nada literal, no había donde comprar algo de comer, agua, baños... nada y cada unos 20 metros debíamos esquivar las piedras que habían puesto en el camino y pasar, con algo de temor, frente a quienes estaban cortando la ruta en cada lugar.

Al encontrar a la chica de la empresa de micros, nos subió a una combi. La misma nos llevó hasta la frontera con Bolivia donde, del lado boliviano nos esperaba otra combi que nos llevó a Copacabana. Se imaginan que perdimos la lancha a la isla no? Imaginan bien! Imaginan que nuestro hospedaje era en la Isla verdad? Claro que sí!


Así que luego de comprobar que no había más lanchas hasta el día siguiente, fuimos a la oficina de la empresa del micro (con el que teníamos pasaje al otro día por la tarde), salimos sin nada en claro ya que nadie nos podía asegurar que al día siguiente no existiera el piquete y pudiéramos llegar a Puno para continuar con nuestro itinerario con reservas de hoteles y pasajes a otros lugares, como también imaginarán. Sin ninguna tranquilidad empezamos a recorrer oficinas de supuestas agencias de viajes para ver si alguna podía solucionarnos el traslado a la Isla del Sol. Encontramos una que nos ofrecía un cruce privado, obvio muchísimo más caro que el que íbamos a usar originalmente; pero la otra opción era perder la reserva de hospedaje en la Isla y tratar de conseguir algo en Copacabana, cosa que no nos causaba demasiada gracia. Pagamos el traslado y resulta que esta embarcación privada no salía del puerto que teníamos a metros, donde se veían muchos y variados barcos, sino que nos buscó un auto que nos llevó por casi 40 minutos a lo largo de Copacabana por lugares donde no había nada... imaginen una vez más nuestras caras... finalmente llegamos a otro mini puerto donde había un barquito al que nos dirigimos, solo para verlo, ya que quien nos llevó hasta allí nos dirigió hasta otro, cerca de unas piedras, pequeño, que saltó todo el camino que me pareció eterno.

Respiren como nosotros lo hicimos, finalmente llegamos a la Isla del Sol!!!!



1 vista

José Cubas 3460

Capital Federal, Bs. As.

morellaviajesrock@hotmail.com

 

  • Blanco Icono de Instagram
  • facebook